El pensamiento de David Harvey

El miércoles 2 de abril 2014, alrededor de 450 personas llenaron Antiguo Teatro de la London School of Economics (Escuela londinense de economías – LSE)  para escuchar una conferencia sobre “Las diecisiete contradicciones del capitalismo", propuesta por el destacado académico marxista,  profesor David Harvey.

El evento fue organizado como parte del lanzamiento del nuevo libro de Harvey, "Las diecisiete contradicciones y el fin del capitalismo", y así fue en David Harveygran parte un resumen y explicación de algunos de los principales temas tratados en el mismo. Entre estos: la crisis de la vivienda, el papel del dinero en el capitalismo, la relación entre la propiedad privada y el estado, las causas de la crisis capitalista, y la necesidad para el capitalismo de buscar constantemente nuevas formas de consumo.

Transversal a todo el análisis de Harvey hay la idea central de que la crisis es una característica inherente e inevitable del capitalismo y que, en lugar de resolver sus contradicciones, el sistema capitalista sólo se mueve alrededor de estas hasta que finalmente se convierten en "contagiosas y explosivas".

Harvey también expuso con elocuencia la naturaleza unilateral tanto de la teoría económica  keynesiana como de la neoliberal, y explicó que la prima se concentra exclusivamente en la realización de la plusvalía (es decir, la posibilidad de vender los productos básicos) buscando apuntalar la demanda, mientras que la segunda se concentra en la producción de plusvalía "disciplinando a la clase obrera", reduciendo los salarios, etc.

De manera interesante, Harvey llegó a la conclusión de que no había manera de salir de la crisis actual sobre bases capitalistas, ya que todos los intentos de extraer más beneficios del trabajo de la clase obrera acaban por contraer el mercado; pero igualmente, los gobiernos no son capaces de intervenir con medidas keynesianas (con la excepción actual de China, que está acumulando sus propias contradicciones sobre la base de sus políticas keynesianas) debido a la montaña de deudas que han acumulado durante décadas. Este análisis se hace eco de la realizada por los marxistas en Socialist Appeal y la Corriente Marxista Internacional.

Sin embargo, Harvey no fue tan claro sobre la cuestión de cómo romper con el sistema capitalista en crisis y reemplazarlo con una economía racionalmente planificada y enfocada en valor de uso, que planteó como una alternativa. Harvey se limitó a llamar a la gente a "mantenerse activos", y (algo sorprendente) planteó la posibilidad de convencer a los miembros de la clase dominante para que estos acepten expropiarse a sí mismos efectivamente – un error en concreto tratado por Marx y Engels después de la experiencia de la Comuna de París.

Semejante programa muy tibio para el cambio estaba en agudo contraste con excelente análisis de Harvey de la economía capitalista, pero esto es quizás un reflejo de su deseo de analizar los problemas en nuestra sociedad sin proporcionar una solución para ellos.

Lamentablemente, el "fin del capitalismo" al que tentadoramente se refiere el título del libro de Harvey es un tema que permanece relativamente inexplorado, excepto por la advertencia de que el capitalismo puede superar sus propias contradicciones, pero sólo a costa del medioambiente y la humanidad. Esperemos que en el libro se arroje más luz sobre este punto.