Con la lucha de los campesinos de la provincia Ingavi de La Paz

Para el gobierno la lucha de los campesinos de la provincia Ingavi y de los vecinos de La Paz sería una maniobra de la derecha para “tratar de descomponer la relación orgánica, estrecha entre el Presidente y los movimientos sociales”. En el más poblado departamento del occidente donde el MAS ha obtenido los peores resultados electorales, hay que preguntarse si esta “relación orgánica” se está rompiendo desde abajo o desde arriba y por qué.ingavi

Los vecinos de Viacha y campesinos de la provincia Ingavi han cortado el tránsito de la doble vía La Paz – Oruro demandando proyectos de desarrollo, social y vial, para su región, un congreso para renovar la directiva de sus organizaciones sindicales y la renuncia del diputado electo en esta circunscripción. Son demandas políticas y sociales que apoyamos plenamente cuya irrupción no puede ser atribuida a conspiraciones de la derecha, sino a la crisis del proyecto político del MAS.

De los 7 municipios que componen la provincia Ingavi de La Paz el MAS ganó en tres (Viacha, Tiahuanacu y Taraco) y perdió los demás frente a organizaciones política propias de ayllus originarios (Jesús de Machaka y San Andrés de Machaca) y el MPS, antiguo aliado del partido de gobierno. En esta provincia la derecha nacional de UN y SOL.BO apenas tiene presencia, minoritaria, en Viacha y Desaguadero. Este resultado se debe a las trabas interpuesta por el MAS a la autonomía de ayllus originarios y a la imposición de candidatos en las elecciones nacionales como el electo diputado Chambi, que ha resultado ser uno de los más ricos nuevos legisladores con un patrimonio superior a los 7 millones de bolivianos a pesar de haber sido nombrado a dedo en representación de organizaciones campesinas de base.

La lucha de los campesinos de la provincia Ingavi es política y radical en el sentido que va a la raíz del proyecto del MAS, que fue el de la creación de un instrumento político para la conquista del poder y la afirmación de las necesidades de campesinos de base y de las clases subalternas. La colaboración de clases en cambio lleva a latifundistas a copar los espacios políticos propios de las bases y a postergar las demandas de estas. La represión policial sufrida por los compañeros campesinos mientras trataban de instalar un dialogo con el gobierno es la demostración que las instituciones del Estado burgués y la misma democracia representativa no pueden ser puestas al servicio de las luchas sociales.

En vez de instar el gobierno a romper cualquier “relación orgánica” con la corrupción del FONDIOC y reconstruirla con las instancias más avanzadas del movimiento campesino e indígena sobre la base de un programa de ruptura con las compatibilidades impuestas por el capitalismo, la COB guarda un celoso silencio expresión del carácter oportunista y corporativo de su “alianza estratégica” con el gobierno. Es esta ausencia de una batalla en el flanco izquierdo del MAS lo que permite las eventuales infiltraciones de la derecha en el movimiento y hace necesaria la construcción independiente de una corriente revolucionaria de masa.