TIPNIS, Mallku Khota: ¡NO a represión y maniobras! Establecer las condiciones para un verdadero dialogo

La Corriente Marxista Internacional sostenemos la necesidad de establecer las condiciones para un verdadero dialogo que solucione estos conflictos. Un dialogo que deponga las maniobras divisionistas y de confrontación con sectores vitales de la base del proceso que, tras este ininterrumpido ciclo de conflictos, están objetivamente fortaleciendo la recuperación de la oposición en la sociedad. Condiciones que en nuestro criterio son:

En el caso TIPNIS

  • Suspender la consulta hasta lograr consenso entre las comunidades del TIPNIS, como adelantado por el senador Eugenio Rojas y como sugerido por el ambiguo fallo del Tribunal Constitucional;
  • Reunirse con la delegación elegida por los propios marchistas;
  • Evaluar, antes de lanzar cualquier consulta, todos los estudios técnicos que – como señalamos – proponen tramos alternativos a la división del TIPNIS.

En el caso Mallku Khota

  • Liberación y suspensión del juicio al curaca Cancio Rojas;
  • Repliegue inmediato de todo el contingente policial que ha militarizado la zona del conflicto;
  • Rescisión del contrato con South American Silver para que el yacimiento de Mallku Khota sea revertido a COMIBOL y su futuro determinado en el marco de políticas nacionales con la participación de las comunidades del lugar.

Una “triste” política suicida…

En el conflicto por el TIPNIS es evidente a todos que la intención del gobierno ya no es solo la carretera, cuya realización está ahora a punto cero tras la rescisión del contrato con la constructora brasilera OAS y del préstamo con el BNDES de Brasil, hechos que han contribuido a motivar la concesión del asilo político al ex senador de oposición Roger Pinto. Se trata en primera instancia de derrotar una dirigencia indígena de CIDOB sobre cuyo carro se han subido varios exponentes de la oposición, desde Doria Medina a Juan del Granado hasta el gobernador de Santa Cruz Rubén Costas, con el fin de relegitimarse.

Como, lamentablemente, muy fácilmente pronosticamos, esta batalla política en contra de focos opositores ha sido emprendida con maniobras antes que con una política de masas basada en la capacidad de (re)conquistar a las bases con medidas audaces de liquidación del latifundio y apoyo concreto a la economía campesino-indígena. Con espejos y marfiles se han comprado a dirigentes indígenas jugando a escindir el movimiento. Una política que el mismo compañero Rafael Puente, responsable nacional de formación del MAS, no ha hesitado a definir triste y que nosotros definimos sin medios términos suicida.

…que desestabiliza el proceso

La Asamblea del Pueblo Guaraní – la etnia más numerosa de tierras bajas – se reunirá en los próximos días. Varios capitanes han expresado su rechazo a la sumisión al gobierno del presidente de la APG y su participación a la reunión de disidentes de la CIDOB que desconoció al dirigente de esta organización Adolfo Chávez. La Asamblea de la Paceñidad, controlada por el MSM, está presionando a la COB para que convoque a una huelga general en apoyo a la IX Marcha. Es decir que las maniobras del gobierno, que promueven el servilismo y el oportunismo, acaban en primera instancia por desatar la instintiva reacción de las bases y dejan el proceso sin puntos de apoyo en las organizaciones sociales. A la militancia honesta no quedan que las grandes concentraciones para manifestar su lealtad al proceso, siendo la intervención política cotidiana en la sociedad dificultada por maniobras que pasan por encima de su cabeza.

Esto es jugar con el fuego. Escindir y depurar el movimiento de trabajadores, campesinos e indígenas que son el motor de la revolución es lo que desestabiliza el proceso. El gobierno está cortando la rama del árbol sobre la que está sentado. Aunque las últimas movilizaciones en apoyo al proceso han demostrado que las vanguardias obreras y campesinas siguen firmes, es siempre más evidente, desde las elecciones judiciales, que estas vanguardias son siempre menos capaces de convocar a la lucha a una opinión pública exhausta de conflictos. Esto y la incapacidad de dar a la ofensiva de la oposición y del imperialismo una respuesta que vaya más allá de la retorica revolucionaria y reunifique el movimiento popular, es lo que posibilita escenarios golpistas.

Nuestra posición sobre el tema de la carretera por el TIPNIS la hemos manifestado en diferentes publicaciones y no ha cambiado. Que una carretera o un megaproyecto minero traigan progreso, el argumento defendido por el gobierno, es una falsedad liberal. En una sociedad dividida en clases sociales y tan desigual como la nuestra, una carretera y un megaproyecto minero traen progreso solo a quienes está ya en las condiciones materiales de poder aprovechar estas obras. Cualquier viajero que transite por la Cochabamba – Santa Cruz o la Santa Cruz – Trinidad, verá haciendas, latifundios y edificios a los polos extremos de estas carreteras y casas de madera, periódicamente derrumbadas e inundadas por fenómenos climáticos, en el medio.

El conflicto en Mallku Khota

En la medida que existan todavía el latifundio, la propiedad privada y las multinacionales, quedamos en medio camino, atrapados en un capitalismo de Estado que – mientras redistribuye la riqueza hacia los sectores desfavorecidos de la población – permite que la tajada principal de la torta sea acaparrada por los sectores ricos, los cuales no dejan de ir estructurando su apoyo inclusive en la misma burocracia estatal. Esta es la fuente de todos los conflictos, como el caso Mallku Khota deja gráficamente demostrado.

En Mallku Khota la rescisión del contrato con South American Silver es la única verdadera posibilidad para un dialogo genuino. Este ha sido el pedido de los comunarios movilizados, de la Gobernación de Potosí, de la federación de campesinos de Potosí, de la COD, de la COB y de la FSTMB. Hay un amplio apoyo a esta medida. El Vicepresidente y el ministro de Minería lo han dejado como posibilidad, posponiéndola pero a la conclusión de los trabajos de exploración de la multinacional. Es sabido que South American Silver está interesada solo a la exploración y la cuantificación del yacimiento para su venta posterior. Posponer la recuperación de Mallku Khota es defender los intereses de esta multinacional, que sean o no avasalladores los comunarios que se han movilizado.

¡Por la unidad obrero-campesino-indígena!

Todos estos conflictos dejan muy en claro dos lecciones para el movimiento indígena, que deben ser el fulcro necesario de la conformación de nuevas vanguardias indígenas a la altura de la lucha que el proceso impone. En primer lugar queda demostrado que la “equidistancia de la izquierda y la derecha” – como planteado en la VIII Marcha por Adolfo Chávez y Pedro Nuni – y una visión meramente “nacional” de la cuestión indígena, es entregarse manos y pies a la derecha. En segundo lugar las consultas, mecanismos tan fuertemente alentados por el imperialismo, son y serán siempre un mero trámite y una ocasión de división y corrupción en las filas del movimiento indígena, hasta cuando las multinacionales condicionen todo este proceso. La única forma para celebrar verdaderas consultas – cualquiera sea el valor que se pretenda atribuir a ellas – es empezando por la expulsión de las multinacionales y la dirección consciente y directa de las masas sobres nuestros propios recursos. La lucha indígena tiene un solo aliado: el movimiento obrero.

En el caso de Mallku Khota, la FSTMB, la COB y la COD de Potosí pueden y deben organizar la movilización a favor de la rescisión del contrato con South American Silver. Esto permitiría echar un puente, construirlo en la movilización, con las reivindicaciones indígenas. En el caso del TIPNIS la COB no puede dejarse arrastrar por una movilización que sigue indefinida en sus contornos políticos. Invitamos, en cambio, a todos los trabajadores y sindicatos de base a pronunciarse sosteniendo la exigencia de un dialogo genuino avanzada por el compañero Trujillo.

El único balance serio de toda esta infinita serie de conflictos, de denuncias de amenazas golpistas y de cansancio y decepción en amplios sectores desorganizados de clase media, es que la COB y sus vanguardias deben poner al centro la iniciativa autónoma de la clase trabajadora para reunificar a los sectores populares. Articulando la organización de la vanguardia de los diferentes sectores populares alrededor de la reivindicación por tierra y trabajo, por la total recuperación de nuestros recursos, la liquidación definitiva del latifundio, la expulsión de las multinacionales y la administración obrero y campesino-indígena de la planificación económica.