Chaqueos y erosión del suelo: "Los latifundistas dejan desiertos tras de sí"

Totalmente encubiertas de humo por los incendios forestales así han estado varias ciudades de Bolivia en los últimos meses. Es época de chaqueo y otra vez más escuchamos a las autoridades prometer acciones, mientras que la gente se enferma por la grave contaminación del aire. La ampliación de la frontera agrícola en el oriente de Bolivia crece año tras año. Las cifras oficiales demuestran que son millones de hectáreas de bosques tropicales, pastizales y cañaverales afectadas por los incendios. El tema no solo es evitar la contaminación atmosférica, sino asegurar que nuestros recursos naturales no se degraden por el mal manejo de la tierra.

 ¿Qué es el chaqueo?

El chaqueo es utilizado para limpiar terrenos de cobertura forestal y vegetal (barbecho), y “recuperar” pastizales para el alimento del ganado. El chaqueo es una práctica antigua y barata por su fácil aplicación y tiene la ventaja de fijar micronutrientes en el suelo, lo cual asegura buenas cosechas en los primeros años después del chaqueo. Sin embargo existe muchas desventajas  con el chaqueo, y el rendimiento de los cultivos va cayendo rápidamente, de modo que el suelo pierde su fertilidad. Debido a eso el productor entra en un círculo vicioso en el cual debe continuar deforestando para mantener su productividad. El resultado es la erosión y desertificación del suelo, que es muy común especialmente en Santa Cruz. Si vamos a las tierras bajas del Este, ya casi están perdidas. La erosión afecta casi 50 por ciento de todo el territorio nacional. Como manifiesta Marx: “El cultivo, cuando se desarrolla en forma primitiva y no es controlado conscientemente, deja desiertos tras de sí” (carta a Engels). Los incendios y la deforestación también causan; pérdida de biodiversidad y Emisión de miles de toneladas de gases, que contribuye de forma directa al calentamiento global y el cambio climático.

Las causas estructurales de la deforestación y  erosión

En el primer tomo de El Capital Marx señala: “Todo progreso de la agricultura capitalista no es sólo un progreso en el arte de esquilmar al obrero, sino a la vez en el arte de esquilmar el suelo”. En la sociedad capitalista nace el monocultivo visualizado en 3 grandes ejes: concentración de la tierra, dependencia a los agroquímicos y control de la alimentación mundial. Los capitalistas quieren expoliar a la amazonia para monocultivos, sobre todo el de la soya y el de la caña para agrocombustibles. En el lenguaje del latifundio no existe la palabra “desarrollo sostenible”, porque los grandes terratenientes solo se preocupan por la ganancia a corto plazo, no piensan en el futuro.

 ¿Qué plantean las autoridades?

Las autoridades departamentales en Santa Cruz se han limitado a pedir respetuosamente a sus amigos en la agroindustria “que se abstengan de realizar quemas y chaqueos en este mes“, porque quieren tener un cielo azul para su fiesta del bicentenario (El Deber).  El gobierno nacional ha sido más claro y por ejemplo se ha señalado la necesidad de una nueva ley del medio ambiente y cambios en la ley forestal para endurecer las sanciones contra los infractores. Eso sin duda es un primer paso, pero se debe tomar medidas más drásticas; El problema de los incendios y la ampliación de la frontera agrícola es una cuestión de tenencia de la tierra. Los grandes latifundistas se han mostrado incapaces de producir alimentos en armonía con la naturaleza, y ni siquiera están capaces de garantizar la soberanía alimentaria. Por eso se propone el siguiente plan revolucionario;

  • Proteger nuestros recursos naturales - garantizar la producción sostenible en campo y ciudad
  • Expropiar el latifundio y planificar la producción para satisfacer las necesidades alimentarias  de la población.
  • Dotación de herramientas para las comunidades campesinas, para poder preparar el suelo sin utilizar el chaqueo.
  • Producir en armonía con la naturaleza; respetando la diversidad de los diferentes ecosistemas, teniendo una producción diversificada y agroecológica.
  • Hacer rotación del suelo para permitir que el suelo se recupere antes de erosionar.
  • Incentivar el manejo forestal sostenible, para proteger nuestra biodiversidad y posibilitar la industrialización de los recursos naturales provenientes del bosque.