Reserva Tres Amigos: la lucha es nacional

reservatresamigosLos mineros de la Reserva Tres Amigos, dependiente de la multinacional Sinchi Wayra, siguen en pie de lucha en rechazo de los despidos del 70% de la planilla laboral, que la empresa ha anunciado con el objetivo claro de llegar a imponer ajustes y planes de contingencia para hacer frente a la crisis descargándola sobre los trabajadores.

El sindicato de Tres Amigos exige que Sinchi Wayra venga a explicar sus intenciones en una mesa con el Ministerio de Trabajo y de Minería. Los trabajadores declaran que deberán sacarlos muertos de sus fuentes de empleo y amenazan con marchar a la sede de gobierno con el apoyo de otros sindicatos de empresas mineras en crisis.

El Ministerio de Trabajo y los propios dirigentes nacionales de la FSTMB han reiteradamente declarado que harán respetar la estabilidad laboral, pero hasta ahora ninguna sanción se le ha conminado a Sinchi Wayra por su inasistencia a las tres reuniones convocadas por la Jefatura Departamental del Trabajo. Si solo hubiera voluntad política se le impediría fácilmente a una multinacional socia del Estado en Porco y Bolívar de burlarse de la paciencia de los trabajadores.

La Reserva Tres Amigos es una mina relativamente pequeña, con poco más de 200 trabajadores ocupados, que pero pertenece a una multinacional con diferentes operaciones en Bolivia. No quepa la menor duda que el escarmiento que la multinacional quiere dar a los trabajadores de esta empresa sirve a sentar un precedente para afrontar la crisis.

La tendencia a la baja en la cotización de minerales se mantendrá. El colapso de las bolsas de valores mundiales es una señal clara de las dificultades en que se agita la economía china, otrora carro de arrastre de todos los países exportadores de materias primas. Con esta pieza clave de la economía mundial viniéndose abajo y con todos los países del mundo industrializado que han agotado recursos para salir del desplome económico de 2008, el crecimiento económico mundial no volverá a los niveles anteriores y las recuperaciones serán breves intervalos entre crisis siempre más profundas. Esto demuestra que el problema no es quien administra el sistema y cuanta presencia del Estado se tiene en la economía: el problema es el capitalismo.

Los trabajadores debemos tener bien presente todo esto a la hora de contratacar. Es evidente que impedir que se siente un precedente negativo en la Reserva Tres Amigos como en la Empresa Minera Huanuni o cualquier otra, es interés de la clase obrera en su conjunto, empezando por los mineros. Al mismo tiempo es igualmente evidente que los actuales dirigentes sindicales nacionales se sirven del temor de los trabajadores de empeorar su situación con la lucha, para afrontar los diferentes conflictos sindicales de manera separada y sin un plan común de acción. El efecto inevitable de esta línea sindical puramente defensiva es de hacer retroceder cada vez más la línea de defensa. La primera lucha es por tener organizaciones sindicales que sirvan realmente a los trabajadores para afirmar sus derechos.

Los dirigentes nacionales de la FSTMB aseveran que no permitirán ningún despido por la crisis. Muy bien, entonces como se tienen también a diputados y senadores mineros esta advertencia debe inmediatamente plasmarse en una ley de urgencia que imponga el bloqueo de cualquier despido. Empresas que no estén conforme que se vayan, nos facilitarán en el conseguimiento del objetivo que la minería sea nacionalizada y planificada bajo la administración de los propios trabajadores, que es la única respuesta real que podemos dar a una crisis que marca un cambio decisivo en la época que vivimos.

Lucha de Clases ha estado y está militantemente al lado de los trabajadores de la Reserva Tres Amigos, que invitamos a tomar en consideración nuestro análisis y propuestas para dar a su lucha el alcance nacional que es necesario conseguir para triunfar.