Trabajadores, socios y usuarios unidos por COTAP

La Cooperativa de Telecomunicaciones Potosí Ltda. (COTAP) atraviesa una crisis emblemática de la más general crisis que atraviesan las pequeñas cooperativas locales de servicio. El Consejo de Administración (CDA) ha arremetido contra los trabajadores, sus salarios y su sindicato, indicando en estos el chivo expiatorio de todos los problemas de la cooperativa.

Muchas gestiones: ¿un solo culpable?siutracotap

Según el Presidente del CDA Marcial Plaza, paladín de la cruzada contra los trabajadores, COTAP habría acumulado deudas por 44 millones de bolivianos, de los cuales 18 fueron generados en la anterior gestión. Las cuentas sin embargo no salen. Plaza dice que la cooperativa suma ingresos por 41 millones de bolivianos por año y tiene una “insostenible” planilla salarial de cien mil dólares mensuales. Más allá de la argucia de poner las cifras en divisas diferentes, lo que resulta es que 1,2 millones de dólares de salarios rinden 5,8 millones de dólares por año en venta de servicios. Como no conocemos los demás costos de COTAP, aceptamos la tesis de la crisis. Pero cuando el propio Plaza reconoce que esta crisis se debe al mal manejo de la cooperativa, todavía no se entiende porque a pagarla deban ser los trabajadores y solo ellos. Es una lógica propia del capitalismo de la cual evidentemente el movimiento cooperativo no está inmune.

Tras haber negado el pago del “bono de producción”, una prima que los trabajadores de COTAP recibían desde hace décadas, el CDA ha anunciado reajustes de sueldos y despidos. Se han expuesto las papeletas de pago de los trabajadores para generar entre los socios el “escándalo” que los mantenga cuanto menos pasivos ante esta masacre blanca. Es lo mismo que se hizo con la intervención de la Cooperativa Telefónica de La Paz (COTEL). “Desde enero vamos a tener la mitad de trabajadores y ningún antiguo” anunciaba triunfante Plaza mientras invitaba a los socios a participar a la Asamblea Extraordinaria para recibir su tradicional canastón navideño del valor de 130 Bs, que, multiplicado por casi catorce mil socios, da un gasto total aproximado de 2 millones de bolivianos económicamente injustificable en tiempo de crisis. Si de crisis se trata.

La polémica sobre los sindicatos

El sindicato de trabajadores de COTAP (SIUTRACOTAP) denuncia que toda esta maniobra serviría a encubrir la intención de descapitalizar la cooperativa con proyectos sin justificación técnica, muchas irregularidades y una conducta antieconómica en las contrataciones. Para el CDA en cambio el sindicato no quiere inversiones en mejoras tecnológicas porque esto significaría acabar con el poder de veto del sindicado, y así busca construir el consenso a su plan de contingencia. Este discurso de que los sindicatos son un estorbo que impide mejoras es el mismo que escuchamos en otras cooperativas, en la CNS, en empresas estatales etc.

Hasta cuando es posible, resulta siempre más cómodo para gerentes o empresarios corromper a una capa de trabajadores con mejores sueldos y/o involucrándolos en la gestión. Pero esto no es una expresión del “poder” del sindicato, sino de la voluntad de neutralizarlo, hacer que se ocupe corporativamente solo de asuntos ordinarios. Pero, como los casos mencionados arriba demuestran, esta manera de hacer sindicato es perdedora, porque lo que se ha arrancado o ha sido concedido en algún momento, se cobra luego con la penal. Los trabajadores son fuertes cuando son capaces de incorporar intereses más amplios en la afirmación de los suyos.

Que salida a la crisis

En el caso concreto de COTAP esto quiere decir que los trabajadores deben basarse en los socios y los usuarios para repeler la arremetida del CDA. Los usuarios y socios de COTAP somos también trabajadores que queremos un servicio de costo contenido y de calidad. Sabemos que torciendo el brazo al sindicato no obtendremos esto. El propio gerente dice que el TV Cable trabaja en pérdida por los aumentos que imponen los operadores internacionales. Es fácil prever que estos aumentos que hoy se cargan a los trabajadores, mañana recaerán sobre nosotros.

Existe mucha expectativa que el servicio de COTAP mejore y hay muchos márgenes para mejoras técnicas y tarifarias para ampliar la cobertura, lo cual – tecnología o no – requiere de trabajadores para que no decaiga la calidad y la atención, como ocurre con algunas empresas privadas de telefonía. La capacidad de fiscalización del SIUTRACOTAP ha servido en pasado a evidenciar el mal manejo de los recursos de la cooperativa. Hoy se necesita de la unidad entre trabajadores, socios y usuarios de la cooperativa para fortalecerla. Solo los trabajadores con su organización pueden ser promotores de esta unidad y marcarla con sus propuestas por un plan industrial que recoja las expectativas de socios y usuarios por un mejor servicio y garantice la estabilidad laboral.