La lucha contra el cierre de ENATEX entra en una etapa decisiva

La reunión con Evo Morales ha quitado cualquier excusa a la burocracia sindical: el presidente ha ratificado que el cierre de ENATEX es una decisión orgánica del gobierno, y no el producto de la “inexperiencia de los Ministros” como sostenía el ex ejecutivo de la COB, actual senador del MAS, Pedro Montes.

huelgaenatexLos argumentos del gobierno son la defensa burocrática de su prestigio: “hicimos todo lo posible para salvar ENATEX”, dijo Evo. Esto es completamente falso. Como ya señalamos la mala gestión de ENATEX es la principal responsable de la crisis de esta firma estatal. No se financió debidamente a la empresa; no se la puso al centro de una política no solo industrial sino hacia el estímulo a la asociación entre pequeños campesinos productores de lanas y algodón para sustituir la importación de estos productos; se elaboró un plan industrial que era una farsa; se obligó a los trabajadores a sufrir retrasos de meses en la cancelación de los salarios; se siguió pagando alquiler a la vieja propiedad a pesar de que esta debía millones en aportaciones de los trabajadores. El resultado ha sido una crisis que se no tanto por el crecimiento de las deudas, sino de los inventarios, es decir por la falta de mercados.

No volvemos a recordarlo para jugar con las responsabilidades. Es importante en primer lugar para contrarrestar esta idea que el cierre de ENATEX sea inevitable que se ha adueñado incluso de aquellos que hablan de “defensa y profundización” socialista del llamado “proceso de cambio” y no entienden que sin la politización de la clase trabajadora a través de la lucha contra la colaboración de clases, de la cual a su manera el cierre de ENATEX es una expresión, sus llamados quedan en el vacío. Y lo principal, para armar a los trabajadores de un programa de lucha a la altura de esta batalla.

ENATEX debe ser salvada como empresa nacionalizada bajo la administración de los trabajadores: rechazamos el proyecto de hacer de esta empresa una especie de cooperativa, propuesta de Samuel Doria Medina que ahora incluso desde sectores de izquierda del gobierno y la COB acarician. Esto sería un retroceso, una relocalización mal disfrazada.

Ya está dicho: después de ENATEX se vienen nuevos retiros incentivado en Huanuni y muy probablemente una reestructuración en YPFB Chaco. Alrededor de esto, el declive en muchos sectores de la industria manufacturera, principalmente textiles y cueros, producción de alimentos, maderas y muebles, emerge de todas las estadísticas oficiales. Las exportaciones de la industria textil cayeron en 60 por ciento en valor y en 76,5 por ciento en volumen en diez años. El índice de utilización de energía eléctrica en la manufactura demuestra esta contracción. Finalmente según la encuesta de hogares del INE casi 70.000 empleos se habrían perdido en las industrias bolivianas desde 2011: un dato en la misma línea del que – con unas exageraciones – proporcionó el representante de las pequeñas y medianas empresas según el cual en el mismo periodo habrían cerrado 50.000 talleres. Afloran así los rasgos especulativos del crecimiento económico de la última época, que se debe en gran medida a las materias primas, los servicios y la construcción, donde la precariedad laboral impera.

A todo esto se suman los constantes abusos patronales contra los derechos sindicales y económicos de los trabajadores, que cuentan con la ineficacia – e incluso la complicidad – del Ministerio del Trabajo y en general de un sistema de relaciones laborales basado en el arbitraje estatal como aparato de contención de la lucha de clases. La lista de casos es realmente larga: desde firmas nacionales como TELARES SANTA CRUZ, CIABOL etc. hasta multinacionales, no solo las chinas sino también entre los “socios estratégicos” como REPSOL o PETROBRAS, por su frecuente recurso a la subcontratación.

Esta es la razón por la cual, tal como pensábamos, la solidaridad demostrada por la clase trabajadora a la lucha de ENATEX va más allá del “control de asistencia” de las marchas sindicales. Hay consciencia que, aún con las dificultades que presenta esta lucha ante la negativa del gobierno, la misma puede servir a construir una contraofensiva sindical más amplia en defensa del empleo y de los derechos laborales.

La COB ha resuelto el apoyo a la lucha de ENATEX y ha sido literalmente forzada a convocar una marcha nacional para mañana. Sin embargo más allá de declaraciones y actos formales no está haciendo nada para organizar realmente esta lucha y darle un horizonte más amplio, asustada las mismas amenazas de sus dirigentes de llegar a una ruptura con el gobierno. Este doble juego de la burocracia sindical, secundar presiones y contenerlas, es el principal obstáculo no solo para ENATEX sino para la clase obrera en su conjunto y el mismo proceso.

ENATEX y la determinación de sus trabajadores deben ser el eje de una estrategia sindical que, poniendo al centro la lucha contra los efectos de la crisis, logre devolver a los trabajadores su protagonismo. Esta es la única profundización posible del proceso. Para que las movilizaciones que ha instruido la COB no queden un “por cumplir” de la burocracia sindical es necesario:

-         Ir conformando cajas de resistencia con aportes voluntarios de los trabajadores de todo el país para apoyar la lucha de los obreros de ENATEX y no solo;

-        Convocar a un encuentro intersindical de todas las empresas estatales y privadas amenazadas con cierre, reducción de la nómina de trabajadores etc., del cual pueda nacer un comité basado en delegados de bases que coordine las acciones de lucha;

-     Transformar la marcha de mañana en una huelga general nacional con paro de actividades por reivindicaciones inmediatas como: una ley antidespidos; la nacionalización sin indemnización y bajo administración obrera de las empresas en crisis y que incumplan con las leyes laborales.

¡NO al cierre de ENATEX! ¡Burócratas y empresarios paguen por su crisis!