¿Más vale tarde que nunca?

Publicamos a continuación una declaración conjunta del colectivo de la Juventud Marxista en la Universidad Autónoma Tomás Frías de Potosí y de la regional potosina de los Trabajadores Sociales Comunitarios de Bolivia sobre la lucha que por cuatro días mantuvo cerrada esta casa superior de estudios por la evaluación de los docentes y sus resultados concretos.


uatf1Los problemas de la titularización y la evaluación docente son bastante difusos y contribuyen a la mediocridad, la corrupción y el nepotismo en nuestro sistema universitario. Una solución integral a estos problemas podrá darse solo estableciendo nuevas reglas para el ejercicio de la docencia, empezando por un lado por eliminar la figura de los “invitados” y afirmando como única modalidad de acceso a la docencia la de exámenes de competencia en que se priorice los títulos obtenidos y la investigación científicamente acredita. Por otro lado por una verdadera calidad académica es necesario incentivar la capacidad de los docentes de renovarse y actualizarse, evaluando periódicamente su producción científica y subordinando a esta el ascenso salarial.

Esto quiere decir vincular estos temas a otras problemáticas, como las vacancias en las asignaturas, la carga “0” horas y en general el financiamiento a la educación superior universitaria, que permita también disponer de becas que cubran los gastos en libros y material de estudio para los estudiantes de bajos recursos. Es necesaria entonces una visión general de los problemas universitarios enfocada en garantizar a los hijos de obreros, campesinos y clase media empobrecida el derecho a una educación de calidad. Esta lucha llama en causa también las responsabilidades del gobierno y la degeneración actual de la Autonomía y solo podrá vencerla un movimiento de reforma universitaria armado de perspectiva social, que es necesario construir.

En este sentido: ¿Podemos considerar la evaluación docente aprobada por el Consejo Universitario de nuestra UATF como una victoria? Los estudiantes seremos llamados a evaluar solo el trato que nos tienen los docentes, algo importante pero muy parcialmente útil a mejorar la calidad académica. No hay ningún acuerdo sobre titularización ni claridad sobre cómo y quién manejará los resultados de esta evaluación ni se entiende que efectos producirá con los docentes que saquen “malas notas”. A final una evaluación que no sirve a acabar con la mediocridad y menos que nunca con el nepotismo. Más al contrario sirve a legitimar lo uno y lo otro, lo cual explica cómo ha sido posible que una lucha por temáticas similares lleve 3 meses en la UMSS de Cochabamba y se concluya en 4 días en nuestra Universidad.

La actual FUL ha estado ausente de las principales problemáticas académicas (como las mallas curriculares) y estudiantiles; no ha dicho nada sobre la matricula que se paga en los prefacultativos (en violación a los acuerdos que terminaron la lucha de 2007), ha avalado todos los aumentos salariales de los docentes, ha dado la espalda a luchas estudiantiles por más cupos e inversiones por la contratación de nuevos docentes y a último minuto, cuando acaba su gestión, se recuerda demagógicamente de las jugosas ganancias de la “rosca” y de la evaluación. Dice un proverbio popular que a pensar mal se hace pecado, pero muchas veces se adivina.

Una FUL que sea representación autentica y democrática de las bases estudiantiles tendría que haber convocado a una Asamblea General para definir el pliego petitorio y debería haber subordinado a la aprobación de una Asamblea General la firma del acuerdo que ha levantado la huelga. Los estudiantes de bases debemos reivindicar este método democrático para poder hacer valer nuestras razones, para poder incluir en las luchas todas las temáticas pendientes (calidad académica, matricula cobrada subrepticiamente en los prefacultativos, mallas curriculares etc.) y para precavernos de dirigentes que solo buscan beneficio personal a espalda y en desmedro de la lucha estudiantil.