¡No a la intervención de la UMSS!

La sola posibilidad de la reapertura de la UMSS con el uso de la fuerza pública representa no solo la más grave violación posible de la Autonomía umss1Universitaria, por la cual deberían procesarse todos los que la propiciaron, sino un atropello a toda lucha juvenil. El gobierno, llamado en causa por el fallo del Amparo Constitucional presentado por representantes de la Facultad de Ciencias Económicas que dispone la reapertura de la UMSS, no puede dejar esta espada pendiente sobre la cabeza de los estudiantes. Debe declarar con la mayor claridad que no autorizará el uso de la fuerza.

Una vez más el Vicepresidente, ex docente de la UMSS, se ha pronunciado en contra de la titularización por decreto. Sin embargo se ha distanciado de la ocupación de la universidad por considerarla un “medio injusto” que penalizaría a las mayorías estudiantiles que no están para reclutar adeptos a una línea política sino para mejorar sus condiciones de vida. Esta beatería que pretende separar la lucha de los intereses de la comunidad estudiantil es muy poco creativa, poco útil y representa una forma poncio-pilatesca de lavarse las manos poco creíble cuando el MAS ha pescado algunos de sus candidatos de este mismo mundo de autoridades académicas que ha provocado el conflicto.

El gobierno debe decir fuerte y claro que las Universidades no pueden ser intervenidas por la policía y que no autorizará semejante atropello.

La lucha de los estudiantes de la UMSS ha concentrado la atención general sobre un el problema de la evaluación y de las normas para la contratación de docentes, que es bastante difuso en todo el sistema universitario boliviano, siendo fuente de nepotismo y corrupción bajo el amparo de la Autonomía. Este conflicto solo tiene dos posibles resultados: o una derrota del movimiento estudiantil que sienta un precedente negativo en todo el sistema universitario o la anulación de la titularización por decreto de la cual partir para afrontar toda la problemática docente.

En el primer caso esta no será simplemente la derrota de la organización (URUS) que dirige la lucha en la UMSS, sino de toda la comunidad estudiantil. Por esto mismo consideramos miope, para no decir peor, la posición de aquellas organizaciones juveniles que concentran sus esfuerzos más en atacar y desprestigiar a URUS o en buscar improbables salidas intermedias, que en reivindicar la anulación de la titularización por decreto.

Nosotros tenemos coincidencias y diferencias con URUS, sin que esto nos impida ver lo que está realmente en juego. Mientras URUS por ejemplo en sus escritos expone el objetivo de recuperar con la fuerza estudiantil la gestión democrática de una Autonomía que describen devaluada con el propósito de hacer una “universidad elitista”, nosotros pensamos que la educación, bajo el capitalismo, siempre estuvo y estará regulada por una férrea selección de clases y que lo que corresponde es conformar en las universidades sólidos núcleos de apoyo a la lucha de la juventud proletaria por sus derechos fundamentales a la educación, al empleo y a una vida digna.

En tal sentido la anulación de la titularización por decreto debe ser prólogo de un Congreso del sistema universitario que afronte la problemática docente desde la raíz, eliminando la figura de los docentes invitados y priorizando en los exámenes de competencia la preparación, la investigación y las publicaciones científicamente acreditadas. Esto quiere decir vincular este tema a los problemas de las vacancias en las asignaturas, a la “carga 0 horas” que afecta muchas carreras, y a un adecuado financiamiento de la educación superior que, a través de becas de estudios, permita ampliar la matrícula universitaria para hijos de obreros, campesinos y de clases medias empobrecidas.

Esta propuesta puede ser puesta al servicio del objetivo de consolidar el siempre más amplio respaldo que la lucha estudiantil en Cochabamba se ha ganado en el país.