Huelga de hambre en la UAGRM: ¡Por un movimiento nacional de lucha estudiantil!

Desde hace algunos días el profesor José Martínez, Director de la Carrera de Sociología de la UAGRM de Santa Cruz de la Sierra, está en huelga de hambre exigiendo la convocatoria externa a concurso de mérito y examen de competencia de las asignaturas vacantes desde hace más de cuatro años. Lo acompaña y comparte esta medida extrema de presión el camarada Alan Guzmán, consejero universitario y dirigente de la Juventud Marxista de Bolivia.HuelgaRegis

En una carta dirigida a las autoridades universitarias el profesor Martínez escribe: “el cuestionamiento a los procedimientos de Titularización de Docentes en la Cátedra Universitaria en la UMSS de Cochabamba evidencia arbitrariedades que no acontecen solo en aquella universidad… me siento indignado con las prácticas prebéndales y clientelares con las que se administra recursos universitarios que son públicos”. Estas líneas, que suscribimos plenamente, demuestran no solo que la lucha estudiantil puede y debe involucrar a los docentes progresistas, sino también que existen problemas comunes a toda la comunidad universitaria que deben afrontarse desde esta perspectiva nacional.

Las prolongadas vacancias en asignaturas de la Carrera de Sociología de la UAGRM son un reflejo de estos problemas comunes, que así señalamos en un análisis del gasto público en la educación: “por efecto de la desconcentración académica, el 36% de las carreras ahora están en una subsede, pero a estas corresponde solo el 8% de las matrículas universitarias, el 10% de la matricula nueva y el 8% de los titulados. En casi todas las universidades hay problemas de carga horaria “0”, es decir de carreras o cursos que no cuentan con recursos para su funcionamiento, de docentes invitados,  de cursos prefacultativos con los que extorsionan a los estudiantes, de falta de posgrados y maestrías gratuitas así como de centros de investigación académica etc.”  

Estos problemas, como los de “las prácticas prebéndales y clientelares” y los grandes temas pendientes del cogobierno, solo podrán ser resueltos por un movimiento estudiantil de carácter nacional que enarbolando la lucha por una educación gratuita a todos los niveles, laica, de calidad, adecuadamente financiada y plenamente accesible a la clase trabajadora, y combinando esta lucha con las reivindicaciones de la juventud proletaria por el derecho al trabajo, la vivienda, la salud y espacios recreativos y de socialización libres de las lógicas de mercado,  sepa restituir a la Autonomía Universitaria el valor de conquista del pueblo.

La huelga de hambre del profesor Martínez y del camarada Alan ya obtuvo algunos resultados: la institucionalización del Centro de Investigaciones Sociales de Apoyo al Desarrollo (CISAD) creado en 1994 por iniciativa de docentes de sociología y el respaldo de otros centros de estudiantes. Pero la Juventud Marxista y el propio camarada Alan somos conscientes que la huelga de hambre es un arma de doble filo; si por un lado es prueba de determinación y de la intolerabilidad de la situación que se enfrenta, por el otro puede conducir a un aislamiento de la lucha.

Por esto hacemos un llamado primeramente a todas y todos los estudiantes de la carrera a sostener activamente la lucha, con asambleas permanentes, pronunciamientos de los diferentes cursos y movilizándose para ejercer presión sobre el Consejo Universitario para que se de tratamiento a las reivindicaciones de la lucha. Hacemos también un llamado a los compañeros de los Centros, Bloques y organizaciones estudiantiles de todas las universidades del país y en particular a los compañeros de URUS y de la FUL de Cochabamba – que estarían en condición de hacerlo – para que convoquen a conformar una Coordinadora Nacional que elabore un común programa de lucha a partir del cual movilizar a toda la comunidad estudiantil nacional y entablar negociaciones sobre la problemática universitaria entre los estudiantes y el gobierno, gestor de los recursos públicos y de las reglas presupuestarias.