El gasto público en la educación: avances y desafíos

Con evidente satisfacción el Ministro Aguilar informaba recientemente que nuestro país es segundo solo a Cuba en cuanto a gasto público en la educación como porcentaje del Producto Interno Bruto en América Latina. Los avances están a la vista de todos; las computadoras para los profesores, los alumnos, nuevas escuelas e infraestructuras universitarias, más ítems etc. ¿Cómo ha sido posible todo esto? ¿Es suficiente? Y si no lo es ¿Por qué y cómo hacer que lo sea? Estas son las preguntas a las cuales nos proponemos responder.

Análisis del PGE

Para hacerlo es necesario empezar por un sumario análisis del Presupuesto General del Estado (PGE), la previsión de ingresos y gastos elaborada cada año por los gobiernos y las instituciones públicas. En este primer gráfico que presentamos los últimos 10 años parecen siglos. En 2005 nuestro país se prestaba 1 de cada 10 bolivianos que gastaba y utilizaba 1 de cada 3 bolivianos que disponíamos para pagar deudas. Así el gasto social, salud y educación, quedaba sofocado por los organismos financieros internacionales nuestros acreedores.

pibpge

Si ahora, en cambio, pese a que la cuantía de los préstamos ha aumentado, su valor porcentaje sobre los ingresos y gastos del Estado se ha reducido drásticamente, lo debemos no solo al crecimiento de la economía, expresado en un Producto Interno Bruto (PIB) triplicado, sino y sobre todo al hecho que el Estado maneja un presupuesto muy próximo al mismo PIB. Esto es el fruto de las nacionalizaciones, ya que son las empresas nacionales, YPFB en primer lugar, las que financian más de un 50% del PGE, solventando al país. Aquí, en el lenguaje de las cifras económicas, tenemos la explicación del apoyo social al MAS y del auge del reformismo en nuestro país. Y sin embargo no es todo oro lo que luce.

El gasto en educación

El gasto en educación y salud es un indicador parcial, pero significativo, de cómo esta riqueza se redistribuya realmente. Como se ve esta partida de gasto se ha cuadruplicado entre 2005 y 2013, permitiendo la creación de más de 40 mil nuevos ítems. Pero, en porcentaje sobre el gasto total del Estado no hubo realmente variación, incluso una pequeña disminución. ¿Cómo explicarlo? Se podría decir que como salud y educación son gastos dependientes del crecimiento económico en sectores productivos, es necesario viento en el crecimiento productivo para que ande todo el barco. Es cierto, aunque es también cierto que sin una educación e investigaciones científicas adecuadas no se podrá dar el salto tecnológico que la producción requiere.

La cuestión entonces es otra. Aunque tengamos un Estado con mayor presencia en la economía, la misma sigue siendo capitalista. Así lo que el Estado gasta para obras, carreteras, producción etc., financia el lucro del empresario, del constructor, del banquero, del agroindustrial, los cuales – según otra estadística del INE – acaparran finalmente más del 50% de la riqueza nacional que el gasto público contribuye de manera determinante a generar. Así sucede que en un puñado (3.702) de cuentas bancarias superiores al medio millón de dólares se concentre el 75% de todo el dinero depositado en los bancos. Esta plata que podría aumentar la inversión en educación, salud, viviendas, trabajo etc., sirve en cambio a producir a ricos y a reproducir la estratificación y la división social en clases.

totalxestudiante

Esto se hace evidente en los siguientes cuadros. Revisamos el presupuesto general y las matriculas en la educación regular y universitaria para ver al contado cuánto se gasta en la educación por cada estudiante en nuestro país y otros de la región, inclusive Estados Unidos que citamos como referente de la distancia entre países ricos y pobres. Tomando en cuenta que las cifras para los demás países no están actualizadas y además se refieren solo al gasto por estudiante de primaria, el indicativo resultado final (que no difiere de los datos del Ministro) no deja espacio a celebraciones; somos el país que menos gasta por cada estudiante en la educación regular, lo cual contribuye a explicar porque solo un 20% de los jóvenes de edad comprendida entre los 18 y 24 años estén matriculados en cursos de educación superior, que además se nos hacen más difíciles, ya que entre 2007 y 2013 la tasa de titulación universitaria decreció del 40 al 32 por ciento.

La reforma educativagastoxestudianteUN

Hoy [17 de noviembre] recorre el 118 aniversario del natalicio de Vygotsky, el psico-pedagogo ruso citado con la Escuela Ayllu de Warisata entre los referentes teóricos de la reforma educativa (Ley Siñani – Pérez). No podemos, por obvia razones de espacio y temática, proponernos aquí un análisis exhaustivo del pensamiento revolucionario de Vygotsky. La reforma educativa toma dos conceptos básicos de éste, él de “mediación cultural” y de “zona de desarrollo próximo”. Con estos se indica que las funciones psicológicas superiores (cognitivas) no son innatas ni mecánicamente determinadas por el ambiente, sino que se desarrollan dialécticamente dentro de un contexto cultural propio y en la interacción social con personas significantes en la vida de niños y niñas, que pueden ser la familia, el profesor, otros niños con que se colabore para la solución de determinados problemas etc. 

A partir de esto se elabora un modelo educativo que emplaza a los docentes a no ser simple transmisores y evaluadores del aprendizaje de nociones, sino a construir las capacidades de conocimiento en colaboración con la comunidad – familiar, urbana, rural etc. – y estimulando la colaboración entre alumnos. La lectura que la reforma educativa da de la lección de Vygotsky, por ejemplo con los currículos regionalizados, acaba pero en un relativismo cultural que afianza la selección de clase en la educación. En vez de una metodología pedagógica que a través de la experiencia colectiva, de la interacción social y con el medio cultural propio (lingüístico, simbólico etc.) enseñe a las nuevas generaciones a apropiarse social y críticamente del legado cultural de la modernidad y de nuestros antepasados, en las escuelas de formación de maestros como en el PROFOCOM se enseña a repensar el mundo desde las cosmovisiones premodernas. Acabando finalmente con una educación que es “productiva” porque hará campesinos y obreros de los hijos de campesinos y obreros, dejando a las clases medio altas las tareas dirigentes.

Sin embargo el debate entre defensores y críticos de la reforma educativa no deja de ser bastante abstracto frente a la realidad concreta de los números citados anteriormente. ¿Es posible para un docente construir una educación “productiva y comunitaria” con cursos hacinados, carencia de ítems e infraestructuras, dificultad de conseguir libros de texto (que acostumbren a la lectura) etc.? Evidentemente no, y lo dicen incluso sostenedores de la Ley 070. Debemos levantar del piso las promesas no cumplidas de la reforma y luchar por consignas como: cero infraestructuras compartidas; 20 alumnos máximo en cada paralelo; libros de texto gratis con la opción a comprarlo y la obligación a pagarlo en caso de devolverlos en mal estado, etc. Es decir por masivas inversiones en la educación que vayan en la dirección de eliminar la selección de clases y meter al hijo del obrero y campesino en la condición de recibir una educación de calidad.

Los problemas en las Universidades

Como se ve en la educación universitaria los niveles de financiación son más altos, incluso comparados con otros países. Sin embargo los problemas siguen. El IDH, que financia poco menos del 30% del gasto universitario, inicialmente solo para inversiones en infraestructuras, ha permitido grandes mejoras en los campus. La oferta formativa del sistema universitario boliviano se ha elevado a 1.077 carreras frente a las 703 del periodo 2001-2005. El gobierno ha luego introducido una serie de normas para flexibilizar el manejo de los recursos, liberar un 15% del IDH para Desconcentración Académica, extensión universitaria y gastos corrientes, realizar traspasos presupuestarios que afecten negativamente el resultado fiscal sin autorización ministerial etc.

Por efecto de la desconcentración académica, el 36% de las carreras ahora están en una subsede, pero a estas corresponde solo el 8% de las matrículas universitarias, el 10% de la matricula nueva y el 8% de los titulados. En casi todas las universidades hay problemas de carga horaria “0”, es decir de carreras o cursos que no cuentan con recursos para su funcionamiento, de docentes invitados,  de cursos prefacultativos con los que extorsionan a los estudiantes, de falta de posgrados y maestrías gratuitas así como de centros de investigación académica etc.

Es decir tenemos problemas combinados de recursos todavía insuficientes y mal distribuidos como para satisfacer el crecimiento demográfico de la población estudiantil y cumplir con la misión social universitaria. Los resultados son no solo los que citamos antes a propósito de los bajos niveles de cobertura de la educación y titulación universitaria, que acaban por seguir favoreciendo a las clases medio altas, sino también el hecho que de cada 90 patentes de inventos registradas en nuestro país, solo 6 son bolivianas, demostrando la mediocridad general de la investigación científica en nuestras casas superiores de estudios.

Un programa de lucha universitario

Aun en la flexibilización normativa, el gobierno se ha propuesto orientar el gasto universitario en favor de la población estudiantil, con resultados contradictorios. Lo dispuesto a favor de la desconcentración académica ha permitido por ejemplo que roscas docentes se llevaran carga horaria en territorios libres de conflictividad y control. La Autonomía está sirviendo a sus adversarios tradicionales, las camarillas de poder universitario,  como escudo para defender la discrecionalidad, el nepotismo y la corrupción en el manejo de los recursos, mientras el pueblo trabajador no reconoce en ella una conquista propia. Esto porque todavía hoy en día solo uno de cada 6 hijos de familias de escasos recursos alcanzan la educación superior.

Por todo lado escuchamos a movimientos estudiantiles de izquierda o animados de sensibilidad social afirmar la necesidad de recuperar el sentido auténtico de la Autonomía al servicio del pueblo. Pero ¿Qué quiere decir esto? Que sin descartar la lucha por cada una de las grandes proyecciones de la reforma universitaria (cogobierno y voto universal, catedra libre y paralela, vinculación entre investigación y enseñanza, exámenes de competencia, gratuidad en todos los grados de la educación universitaria, extensión universitaria etc.) ni las reivindicaciones transitorias que permitan resolver los problemas más urgentes mencionados arriba (por el uso de todos los recursos disponibles y la obtención de nuevos, a partir del IDH, para acabar con la carga horaria “0”, el ingreso libre sin cursos prefacultativos etc.), la Universidad se haga punta de lanza de un movimiento generalizado a toda la sociedad y la juventud por el derecho a la educación, libre, gratuita, laica y de calidad para el hijo del obrero, el campesino y las clases medias empobrecidas. Es más; todas las reivindicaciones para la solución de problemas universitarios inmediatos deben ser colocadas en esta perspectiva de lucha común a la juventud proletaria, para evitar el manoseo de la camarilla a las reivindicaciones estudiantiles.  

Conclusiones448805 gd

Esta es la más importante conclusión que podemos sacar de toda esta reseña de la situación de la educación en Bolivia. Bolivia ha dado grandes pasos adelante que la sitúan entre los países que más gastan en la educación con relación a su riqueza (el PIB); pero la tajada más grande de esta riqueza sigue siendo acaparrada en pocas manos, haciendo el gasto real por estudiante todavía insuficiente. Este es un lujo para pocos que ninguna sociedad puede permitirse, particularmente la nuestra donde, como dicho por el Vicepresidente, necesitamos multiplicar el gasto público en educación a por lo menos 90 mil millones de bolivianos. Pero ¿Cuántas generaciones deberán pasar hasta lograr esta meta si seguimos limitándonos a las reglas del capitalismo?  

La pequeña Cuba aparece en todas las estadísticas mundiales como el país que más gasta en educación, compitiendo e incluso superando en el terreno de la calidad a las potencias imperialistas. Este gran salto dado por un país que hasta hace medio siglo sufría un analfabetismo casi total, ha sido posible solo gracias a la estatización de la economía realizada en menos de 5 años desde la revolución. Este hecho incontrovertible es la demostración de la superioridad de una economía planificada, incluso con degeneraciones burocráticas, sobre la anarquía capitalista.

Los avances en Bolivia son para nosotros, estudiantes-trabajadores, solo el planteamiento de nuevos desafíos para que la educación en Bolivia de este mismo salto. Pero ninguna conquista real, estable y duradera, será posible sin una lucha transversal a toda la juventud proletaria unida al movimiento obrero y campesino-indígena por nuestros derechos a una educación, trabajo, vivienda, salud etc. gratuitos y de calidad, es decir sin vincular nuestras reivindicaciones sociales a la lucha por la transformación de toda la sociedad. Ayúdanos a construir la Juventud Marxista en tu colegio, normal, universidad y entre la juventud de tu barrio, para dar cuerpo a esta lucha.