Balance preliminar de la lucha de la ESFM-EA de Potosí

La compañera dirigente de la Federación de Estudiantes ha salido a los medios de prensa denunciando graves amenazas a ella y sus familiares, hecho que demuestra que la lucha ha afectado muchos intereses, suscitando temores. Condenamos las cobardes amenazas sufridas por nuestra dirigente y le expresamos nuestra activa solidaridad, llamando a todos los estudiantes de la ESFM-EA a cerrar filas alrededor de nuestra representación estudiantil. Pero la manera más útil para poder defender nuestra representación y nuestra lucha, es haciendo un balance honesto de la misma.

La movilización estudiantil ha sido por:

1) destitución de las autoridades (director general, directora académica, director administrativo). La pasada gestión las ESFM del país evaluaron el desempeño de docentes y administrativos. En la ESFM-EA los resultados que se obtuvieron se presentaron en la dirección académica pero estas en el momento del envío al ministerio de educación fueron adulteradas: docentes que fueron reprobados por los estudiantes aparecen con notas de aprobación y docentes que obtuvieron una nota alta de aprobación se les redujo las notas.

2) cambio de horarios en un solo turno y la participación en la elaboración de horarios y designación de los docentes. Los actuales horarios distribuidos indistintamente por la mañana y tarde impiden que podamos dedicarnos a otras actividades como consultar bibliotecas etc., y afectan sobre todo a quien trabaja para mantenerse en los estudios, obligando en muchos casos a abandonarlos.

3) la no reincorporación de docentes invitados. Una institución de formación “SUPERIOR”  de MAESTROS no puede tener docentes que no pasen por un proceso de selección (institucionalización);

4) apertura de las diez especialidades. Como anunciado las Escuelas Superiores de Formación del Maestros este año recibirán inscripciones, pero no en todas sus especialidades. En el caso de la ESFM- EA solo se aperturan seis especialidades, cada una con 35 cupos, haciendo un total de 210 frente a la gran masa de bachilleres que salen cada año y se ven obligados a emigrar por no encontrar suficientes oportunidades de estudio en nuestro Departamento.

Se trata como se ve de reivindicaciones más que justificadas que permitieron a la lucha empezar con el apoyo de todo el estamento estudiantil. Después de una primera fase en que se paralizó la actividad académica ocupando la ESFM-EA, empezamos a salir en marchas hasta bloquear el SEDUCA, lo cual viabilizó el diálogo con autoridades del Ministerio de Educación. El acuerdo que nació de esta reunión establecía el retorno a clases a cambio de la institución de una comisión de investigación para aclarar las denuncias estudiantiles, mientras no hubo ningún avance sobre los otros puntos.

Ante el hecho que la comisión de investigación se inclinaba a favor de las autoridades, la lucha ha vuelto a empezar sin la misma fuerza que antes. Las medidas de presión decididas han demostrado que la lucha ahora se basa solo en los activistas mientras carreras enteras se han retirado. Para muchos este es el resultado de haber aceptado de volver a clases. Sin embargo este mismo error es un efecto y no una causa de una gestión de la lucha que la ha ido debilitando.

Desde un principio insistimos públicamente sobre la necesidad de que la lucha fuese dirigida de manera democrática por las bases. En cambio hubo escasas asambleas algunas de las cuales fueron realmente solo informes. Las decisiones eran tomadas por un Consejo Consultivo integrado por representantes de curso, muchos de los cuales no eran activos en la lucha con el resultado que los verdaderos activistas no tenían posibilidad de proponer e incidir sobre las decisiones, provocando a final cansancio y desgaste. Las asambleas y un Comité de Movilización con delegados elegidos por las bases entre los activistas de la lucha hubiera impedido aquello. Si antes de firmarlos se hubiese sometido el acuerdo a la discusión de las bases, seguramente no habríamos vuelto a clases, impidiendo que este acuerdo sirva a desmovilizar y crear divisiones en nuestras filas. De hecho la misma decisión de bloquear SEDUCA, que permitió entablar un dialogo de alto nivel, nació entre las bases y fue propuesta por nosotros desde un principio. La autentica democracia es vital para una lucha.

Otro aspecto importante es haber creído en la autosuficiencia de la lucha. La contemporánea movilización de los estudiantes de la subsede de Atocha demostró en cambio la importancia del apoyo popular conquistado reivindicando apertura de carreras. De hecho e históricamente el mismo derecho al estudio para todos fue conquista revolucionaria en 1952 de obreros, campesinos y estudiantes unidos. Insistimos en la necesidad de construir una amplia movilización con estudiantes de secundaria y maestros interesados a la lucha por más ítems y cupos de educación superior. El haber descuidado este aspecto ha provocado en cambio que incluso carreras de la ESFM-EA abandonasen la lucha.

El peor error que se puede cometer cuando hay evidentes señales de divisiones en las bases es proponer una radicalización de las medidas de presión sin solucionar estos problemas de fondo. Esto divide aún más y solo sirve a justificar a los dirigentes. Para relanzar con el mismo ímpetu la lucha es necesario replantear de manera democrática su gestión, construir alrededor de ella una amplia movilización por el derecho al estudio y exigir una nueva evaluación docente paralela a las investigaciones de la Comisión especial como forma de presionar a la misma. Esto es lo que hemos venido y seguiremos proponiendo a las bases estudiantiles.